Maquinaria 3D diseñada y fabricada a medida VS maquinaria tradicional

¿Por qué apostamos por la fabricación digital?, ¿cuáles son las ventajas directas de diseñar y fabricar nuestras propias piezas para poder posteriormente imprimirlas en 3D? Y por último, ¿cuáles son las diferencias respeto a la fabricación tradicional?

Es común hacerse estas preguntas, pues la industria 4.0 no hace más que avanzar con cambios drásticos que rompen con el pasado y que añaden tecnología punta  a procesos tradicionales.  Nosotros apostamos por este cambio porque estamos firmemente convencidos de sus beneficios y por eso queremos presentaros lo que representa el uso de la impresión 3D para fabricar maquinaria.

Os  mostramos una comparativa de una pieza de nuestra línea de pintura daVINCI Paint Line con la misma pieza (o lo que vendría a realizar su misma función en una línea de pintura tradicional.

 

Brazo de la máquina de pintura

 

 

Tamaño

El brazo que hemos diseñado para la daVINCI Paint Line mide 300 milímetros, en comparación a un brazo de una línea de pintura tradicional que mide 1.500 metros y que además está interconectado al otro brazo y sus ejes, lo cual acaba sumando más de 2,500 metros.

 

Peso

El conjunto entero de los brazos de una máquina tradicional puede llegar a pesar unos 150 kilos, que al estar interconectados con ejes superpesados y demás piezas, hacen que llegue a este peso. Este hecho supone que la maquinaria no tenga una velocidad de acelerado y de frenado rápida y que no sea ágil.

En comparación, nuestro brazo impreso en una sola pieza de PA-12 pesa alrededor de un quilo, siendo 149 veces más ligero que un brazo tradicional. Con esto conseguimos una pieza ágil, que tarda microsegundos en llegar a su velocidad máxima y a su vez, en parar.
Al ser ligero todo aquello que usamos para mover estos brazos es más compacto. Los motores, las cajas reductoras o los variadores de frecuencia son más pequeños, lo cual nos permite agilidad. Algo muy importante, ya que una máquina común realiza un movimiento muy largo para poder acelerar y frenar (dado al hecho de que necesita mucho espacio para poder realizar ambos), lo cual hace que el brazo tenga que ir de un extremo del rail al otro. En el caso de la daVINCI Paint Line, los brazos solo se mueven allá donde es necesario: una revolución en el sector. Acelera, frena y cambia de dirección de manera rápida, ágil y precisa.

 

 

Espacio

El sistema que hemos diseñado para este brazo es extremadamente ligero y preciso que consigue un acelerado y un frenado rápido y que a al mismo tiempo nos permite ahorramos mucho espacio. Por eso, la daVINCI Paint Line tiene cuatro brazos que funcionan de manera independiente, en lugar de dos brazos que trabajan de forma interconectada, como pasa en una línea de pintura tradicional. Este hecho, en realidad, equivale a tener cuatro líneas de pintura separadas en una, porque los brazos funcionan de manera independiente, a la vez que usan un espacio mucho más reducido.

 

Precisión

Al usar cuatro brazos que funcionan de manera independiente, somos capaces de trabajar la pintura con más delicadeza y precisión. Esto nos permite realizar muchas capas de pintura finas, en vez de pocas con una gran cantidad de pintura para aprovechar su pesado y poco ágil movimiento, como pasa en una máquina tradicional.

Además, gracias a esta agilidad de movimiento y a la capacidad de poder realizar muchas películas finas de pintura, hemos diseñado un sistema que permite que haya un pre-secado entre capa y capa, lo cual asegura un acabado impecable.

 

Perfección

El brazo en sí mismo es una pieza compacta, diseñada con una geometría perfecta y sin ningún tipo de restricción. Una de las piezas que se acoplan son unos fusibles que incorporan un microswitch y que funciona de manera que detecta un posible impacto, y como conseguimos acelerar y frenar rápido este sistema hace que la máquina pare al instante y evitar así un daño mayor. A diferencia de las máquinas actuales que seguirán funcionando pese al impacto, aunque ello conlleve un gran error.

 

Impacto ambiental

Esta nueva manera de fabricar conlleva que consigamos en conjunto máquinas más ligeras, haciendo posible que se usen variadores de frecuencia y motores más pequeños, reduciendo así toda la cadena. Este hecho revierte directamente en el impacto ambiental: gracias a conseguir que la maquinaria sea de unas dimensiones más reducidas, se necesita menos energía para moverla, con lo cual su consumo se reduce considerablemente, consiguiendo un impacto positivo en la huella ecológica.

Ahorramos tiempo, espacio y energía para conseguir un funcionamiento impecable con un acabado perfecto.